Tras el arranque y el largo viaje desde Wadi Bani Khalid, la Fase 2 lleva al mihrab histórico de Al-Awainah a su nueva vida en el Museo Nacional de Omán, en Mascate. Allí, esta yesería tallada —una de las pocas que han sobrevivido en el país y decorada con cuencos de porcelana china— se convierte en pieza emblemática del relato del Islam y de las rutas comerciales omaníes con Oriente.
El equipo de El Barco® comienza revisando y ajustando la estructura de soporte del museo, que será el anclaje definitivo de la obra. A continuación, se procede al desembalaje: apertura de cajas, retirada sistemática de espumas de polietileno, papeles, gasas, capas de resina y de silicona hasta liberar cada fragmento. Pieza a pieza, reverso y anverso quedan expuestos sobre la mesa de trabajo, se leen las marcas incisas de diseño y escritura y se prepara el montaje.
El mihrab se recompone mediante un sistema de varillas, conectores, tuercas, arandelas, topes y tensores, diseñado para que cada elemento soporte su propio peso y quede anclado de forma segura pero reversible. La hornacina actúa como pieza matriz, seguida del resto de módulos hasta completar el frente arquitectónico completo. Se refuerzan las uniones con fibra de vidrio y resina, y se ejecuta una nueva moldura de base de escayola que estabiliza el apoyo inferior.
La última fase se centra en la reintegración volumétrica y cromática de cortes, pérdidas y grietas, formulando masas de yeso y pigmentos texturadas a cepillo para mimetizar el original. En paralelo, se limpian, consolidan, pegan y reubican los cuencos de porcelana china en sus huecos, devolviendo sentido al diálogo entre yesería islámica y cerámica asiática. El resultado es un mihrab estructuralmente sólido, legible y monumental, instalado como un verdadero icono del patrimonio de Omán.