En pleno oasis de Wadi Bani Khalid, el mihrab de yesería tallada de la mezquita de Al-Uwayna, joya del arte religioso omaní y futura pieza clave del Museo Nacional de Omán, llegaba exhausto al siglo XXI: cubierto de barro, parcialmente enterrado y con una estructura muy fragilizada. Este nicho de oración, corazón visual y espiritual de la mezquita, corría el riesgo de perderse para siempre.
La Fase 1 de la intervención de El Barco® afronta un reto inédito: es la primera vez que se traslada una obra de arte íntegramente de yeso de estas dimensiones. Para hacerlo posible fue necesario diseñar una metodología específica de conservación, arranque y traslado. Sobre el muro de la quibla se acometió el desescombro y el desenterramiento de las zonas ocultas; después, una limpieza estratificada fue liberando arabescos y marcas incisas de diseño y escritura, mientras aparecían restos de policromía y pequeños fragmentos cerámicos. En paralelo, se consolidó la yesería, se protegió con engasado y empapelado, y se reforzó el conjunto mediante siliconado, resina y fibra de vidrio, reglas de nivelación y puntos de escayola.
Todo el mihrab se trató como un paciente de alta complejidad: apeo, despiece controlado, camillas de traslado y refuerzos traseros. El resultado de esta primera fase es doble: la estabilización integral de la obra y la garantía de que este mihrab excepcional pueda viajar seguro hasta Mascate para ser contemplado, por primera vez, como un verdadero icono del patrimonio de Omán.